75 Aniversario de Robert Johnson
Así como la vida es incompleta e insulsa sin música, el blues no sería lo que fue y es si no hubiera existido Robert Johnson alias “El Rey del Delta Blues”.
Robert Johnson nació en Hazlehurst, Mississippi el 8 de Mayo de 1911. Hijo ilegítimo de Julia Dodds y de Noah Johnson. Robert tuvo una infancia dura debido al constante traslado de domicilio y de amantes de su madre.
Todo cambio cuando con 17 años se caso con Virginia Travis, aunque por desgracia dicho matrimonio no tuvo un final feliz ya que dos años después su mujer falleció a los 16 años con el niño que ambos estaban esperando.
Después de este suceso se unió sentimentalmente con una mujer mucho más mayor que él; fue la primera de una larga lista de amantes e hijos ilegítimos que tuvo hasta su muerte.
Sus comienzos en el mundo del blues fueron con la armónica y posteriormente con la guitarra que por aquella época tocaba mediocremente. Aunque tuvo la suerte de que siendo muy niño acompañaba a sus espectáculos por Robinsonville a grandes bluesmen de la talla de Charlie Patton, Son House o Willie Brown; como bien relataba Son House:
“Entonces no era más que un chiquillo. Soplaba muy bien la armónica pero quería ser guitarrista. Cuando salíamos de noche para ir a actuar a algún baile, él solía escabullirse de su casa y aparecía donde nosotros estábamos. Ni a su madre ni a su padrastro les gustaba que frecuentase aquellos bailes del sábado por la noche, pues allí había tipos realmente muy violentos”
En este ambiente y después de la muerte de su mujer su carácter se volvió taciturno e inclinado a la bebida, hasta que un buen día desapareció de Robinsonville sin que nadie supiera nada de él ni tuviera noticias hasta que, pasado un año, volvió a aparecer para encontrarse con sus amigos.
Pero el gran cambio residía en que en un año el inexperto guitarrista se había convertido en un interprete consumado que le daba mil vueltas a cualquier bluesmen de la zona, como si en aquel lugar desconocido le hubieran regalado esa voz aguda fantasmagórica y esa forma hipnótica de tocar la guitarra que crearía escuela. Tocaba como si las cuerdas tuvieran vida propia, como si estuvieran tocando varios guitarristas a la vez, como dijo en una ocasión Keith Richards (sentencia que ratifica su leyenda), además inauguro un slide único que arrancaba lamentos de la guitarra como nadie ha podido igualar hasta el momento, otro dato a tener en cuenta es que en toda su carrera no cambio nunca de guitarra, sentencia que lo hace doblemente espeluznante.
La pregunta que asola a la mayoría es, ¿Como pudo en un tiempo tan escaso aprender tanto?
Cuenta la leyenda, que durante ese lapso de tiempo del cual no hubo noticia Robert se encontraba un día casi a media noche en el cruce de carreteras 61 con la 49 en Clarksdale (Mississippi) y empezó a tocar un tema suyo, en ese momento vino un hombre alto y negro que le pidió la guitarra, él se la dio y aquel hombre toco la misma canción afinándola para después devolvérsela y desaparecer en la noche; se dice que así se hizo el pacto con el Diablo cuando Robert Johnson le pidió ser el mejor guitarrista de todos los tiempos. A partir de esa leyenda y diferentes indicios como su repentina muerte a los 27 en extrañas circunstancias con un mechero blanco en el bolsillo, su blues insuperable con solo un año de experiencia, sus temas recurrentes al diablo, a lo oscuro y al cruce de caminos, lo maravillado que se quedaron tanto artistas como los que le grabaron porque sonaba como varias personas tocando; todo eso alimento la leyenda.
”I got to keep movin’, I got to keep movin’,
blues falling down like hail.
And the day keeps on worryin’ me…
there’s a hell hound on my trail.”
“Tengo que seguir mi camino, Tengo que seguir mi camino
el blues cae como granizo.
Y el día me sigue preocupando…
hay un perro del Infierno en mi camino.”
Por eso, estos años se debería celebrar un gran hito en la historia musical y es que el guitarrista Robert Leroy Johnson, el pasado 23 de Noviembre hizo 75 años en que en 1936 el ahora famoso Robert Johnson fue llevado al Gunter Hotel en San Antonio, (Texas), por Ernie Oertle un agente de la American Record Company, quien había reformado una habitación de hotel para convertirla en un estudio de grabación y que aviso a Don Law un cazatalentos de la compañía para ayudarle. Dicho día la compañía había traído a gente de todo el país para grabarla, así que había muchísima gente de muchos estilos (como polka, góspel, etc.).
La sesión de Robert fue entre un grupo de hillbilly y un grupo de hermanas que tocaban la guitarra acústica.
Los mismos que le grabaron quedaron impresionados porque Johnson hacia walk-downs, turnarounds, thumping bass y los coros todo por él mismo. Cuando otros guitarristas del momento necesitaban un batería, un bajo, o coro; era como si tocaran varios a la vez. Dando a resaltar una manera de tocar que iba muy lejos del nivel que había en el Delta en ese momento. Añadido a que otros guitarrista tuvieron que grabar 12 minutos para después ensamblar bien las canciones sin parones, cuando él solo necesitaba 3 minutos grabando.
En total, 29 canciones fueron registradas en 42 grabaciones (13 de los temas fueron repetidos), realizados el 23, 24 y 27 de noviembre de 1936, Cinco de ellos verían la luz en forma de 78 rpm y uno, Terraplane blues, lograría un cierto éxito en las listas de discos para negros de la época, y la segunda vez fue en Dallas, Texas el 19 y el 20 de junio de 1937, en la trastienda de un almacén.
Tristemente cuando el mismo productor lo volvió a buscar para volverlo a grabar, había muerto a la edad de 27 años el 16 de agosto de 1938 en Greenwood, Condado de Leflore (Mississippi).
Por eso, os invito a que estos días os empapéis con un excelso y oscuro blues del amigo Robert Johnson mojado con Whiskey o con un Bourbon bien tostado, por esas 29 canciones que se volvieron legendarias y que cambiaron el curso del blues, de la música en general y que siempre perduraran en la memoria, tal y como él quiso en aquel cruce de caminos.
“Early this mornin’
when you knocked upon my door
Early this mornin’, uuuh
when you knocked upon my door
And I said, “Hello, Satan,”
I believe it’s time to go…”
Robert Johnson – Me and the Devil Blues
Robert Johnson – Hellhound On My Trail
Robert Johnson – Come on in my Kitchen
Por Pablo Huguet.


…ahora que he leído esto… me voy a poner a escucharlo ya mismo, gracias por la información.
excelente artículo Pablo
[...] 75 Aniversario de Robert Johnson Pablo Huguet Monfort, Mone Monkey. February 15, 2012. 75 Aniversario de Robert Johnson [...]